Buenas prácticas de contenido para emails

 

Contenido de valor es posiblemente la frase más trillada del marketing. Cuando comenzamos a un curso todos los gurús, expertos o profesionales del marketing dicen que debemos crear “contenido de valor”.

Pero, ¿qué es contenido de valor? Para mí, es simplemente es contenido que se define con dos principios:

  • Que te haga sentir algo. Positivo o negativo. Pero que genere un efecto tan grande dentro de ti que te empuje a realizar una acción.
  • Que te informe o que enseñe algo práctico. Que te permita descubrir algo que no conocías o te ayude a ejecutar una idea.

En email marketing el contenido es clave para mantener a un usuario enganchado y evitar su desuscripción. Por esa razón, sabemos que el contenido merece la inversión de tiempo, dinero y esfuerzo que acarrea.

Te comparto las buenas prácticas para generar un buen contenido de valor en Email Marketing:

 

Desarrolla un plan de acción

Primero, necesitas saber que hacer y cuándo hacerlo. Para eso, necesitas comprender a tu audiencia y establecer objetivos claros y alcanzables.

Hay muchas herramientas para conocer a tu audiencia. Desde las analíticas internas de tu CRM, hasta el Google Analytics de tu sitio web. Enfócate en sus hábitos, en sus intereses, sus dudas más frecuentes y cualquier información que puedas obtener de ellos.

En cuanto a los objetivos, lo mejor es ser realistas. Toma en cuenta tus recursos y establece una fecha límite para definir si se alcanzó o no el objetivo.

 

Llamadas a la acción bien claras

No tengas miedo de innovar. Las llamadas a la acción han pasado a ser algo más que un botón. Si bien se siguen usando, las típicas CTA como click acá o ver más, han pasado a segundo lugar.

Ahora, puedes combinar enlaces e imágenes con los clásicos botones para generar una acción en los suscriptores.

Ofrécele al cliente un avance de lo que va a obtener. Eso te ayudará a que se enganche y quiera saber más.

 

Enfócate y sé relevante

El contenido que crees, no solo debe ser útil para el suscriptor, sino que también debe ser dirigido al segmento correcto en el momento que más lo necesita. De esa manera te estableces como una fuente de información confiable dentro de tu sector.

Enfoca tu mensaje en cada email. Evita tratar más de dos temas en la misma pieza. También es importante  ser conciso. La idea es que se lea un email, no un testamento.

 

Texto o imágenes dinámicos

Una vez comprendas a tu audiencia sabrás qué contenido desea ver cada uno de ellos. Por eso, aprovecha al máximo las herramientas de personalización que ofrece tu ESP o CRM para crear secciones de contenido dinámico que cambie dependiendo de la preferencia del suscriptor.

En Salesforce Marketing Cloud tienes la opción del bloque de contenido dinámico dentro del content builder. En Klaviyo y Mailchimp se usa también a través de bloques de contenido dinámicos, pero no está disponible para todos sus planes además que cada uno utiliza su lenguaje específico para definir las variables.